En el siglo XIX en Turín, Italia, vivió un gran educador: Juan Bosco. Un sacerdote católico que diseña y vive un método educativo llamado “El sistema preventivo”. Surge como respuesta al sistema represivo y está fundamentado en tres pilares: Razón, Religión y Amorevolezza (termino italiano que significa cariño o afecto). Su propósito, formar “buenos cristianos y honrados ciudadanos”, lo llevó a dedicar toda su vida a la educación de la juventud, como lo comprueba en una de sus máximas de vida: “He prometido a Dios que hasta mi último aliento será para mis pobres jóvenes”.
Siempre a la vanguardia, Don Bosco, procuraba tener lo mejor y crear todo un ambiente educativo en el que el joven pudiera sentirse bien y desarrollar integralmente su persona. Con este fin fundó cientos de obras que hoy los salesianos siguen impulsando con el mismo espíritu de su fundador. Cada una de sus obras tenía que ser al mismo tiempo: escuela que prepara para la vida, casa que cobija, parroquia que evangeliza y patio para encontrarnos como amigos.
Me gustaría con este artículo hacer un breve esbozo de cómo se podrían vivir las cuatro realidades (escuela, casa, patio y parroquia) en un espacio Virtual.
Escuela. Asociada siempre a conocimientos, la verdadera escuela va más allá. Educa en la propia realidad y prepara no solamente para un mundo laboral, sino para la vida. Con nuestra propia vocación nos enseña a trabajar y amar el trabajo, y a insertarnos en la sociedad con nuestros propios virtudes y defectos.
La escuela virtual es algo que está presente en nuestra sociedad. Herramientas como Moodle, Amvonet, y muchas más permiten que el educador pueda “estar presente” con los alumnos incluso cuando se encuentren separados por kilómetros de distancia. Yo creo que sabiendo usar bien la tecnología, esta puede ser de gran ayuda y en lugar de despersonalizar (como dicen algunos) puede ayudar a formar mejores personas.
Patio. Es el lugar dónde estamos al momento del recreo. Lugar de libertad para jugar, para divertirnos, para pasarla bien. Es en el deporte donde expresamos nuestras alegrías. Se trata de vivir el deporte como un verdadero encuentro de amistad. El hombre encuentra en el juego una distracción, una manera ver la vida desde otro punto de vista. De alguna manera el trabajo es también juego, ¿Cuál es la diferencia? Que en el juego las reglas son aceptadas libremente.
¿Internet es un espacio para jugar? Para algunos, es lo único que es: Ocio. Un lugar para perder el tiempo. Pero eso no es malo, es un lugar donde podemos divertirnos, donde podemos encontrarnos con amigos a través de las redes sociales. Podemos también jugar, existen miles de juegos en línea. En lo particular encuentro muy divertidos e interesantes los juegos de Psicoactiva. Como todo juego, depende de la intención con que se juega.
Casa. Un lugar de encuentro, de calidez. La casa de don Bosco cobija las relaciones interpersonales. El padre y maestro de la juventud, quería que cada una de sus obras fuera un lugar donde el que llegaba sintiera la casa como suya. Pero no sólo eso, era el lugar donde se podían intercambiar experiencias, sentimientos. Un lugar en el que al que lloraba se le confortaba y el que reía compartía su felicidad.
En un mundo virtual esto también se puede vivir. Si bien la presencia física es muy importante, sobre todo en este punto, los medios de comunicación basados en Internet, ayudan mucho. Es interesante como las redes sociales permiten crear nuevos canales de comunicación. Lo mejor siempre es decir las cosas frente a frente, pero a veces por cultura o por personalidad, esto se complica. Un medio de comunicación, ayuda a eso a mediar, a establecer nuevas formas de expresión y contacto. Comentar un foto, escribir algo en el página principal de un amigo, ayuda a seguir estableciendo relaciones de amistad.
Parroquia. Evangelizar, anunciar la buena noticia, proclamar a Jesús vivo. No es necesario alejarse de la vida ordinaria, para buscar y encontrar a Jesús. Con fe se descubre a un Dios, que es un Padre que ama y es un compañero de nuestra vida. Es la primer parte del objetivo de don Bosco: Buenos Cristianos. En línea es fácil encontrar sitios que promueven una cultura de fe, de encuentro con Dios, lugares que nos ilustran un camino de acercamiento a Dios.
Para concluir este artículo, me gustaría mencionar que para don Bosco estas cuatro realidades no son lugares físicos, son ante todo, actitudes del corazón, que existen todas al mismo tiempo, se entremezclan para que quien este en contacto con este sistema pueda vivir una experiencia real de grupo, de crecimiento, de fe y de familia.

