Archivo Mensual de Mayo, 2009

Acceso a Internet de banda ancha, limitante para el e-learning

Recientemente The Economist publicó un gráfico sobre el porcentaje de personas en cada país de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) que están suscritas a internet de banda ancha.   El país que encabeza la lista es Dinamarca, con aproximadamente un 37 suscriptores a banda ancha por cada 100 habitantes.   En Holanda, Suiza, Noruega y Corea del Sur hay más de 30 suscriptores por cada 100 habitantes. En último lugar está México, con apenas 7 suscriptores por cada 100 habitantes. (España, que no aparece en la gráfica de abajo, tiene 20.8 suscriptores por cada 100 habitantes).

Una explicación por la baja penetración en México (el único país latinoamericano que pertenece a la OCDE), es el alto precio de una suscripción. Los precios abajo están ajustados por paridad de compra, y muestran que sólo en Eslovaquia cuesta más el acceso a internet de banda ancha que en México.

Suscriptores banda ancha OCDE - de The Economist

Suscriptores banda ancha OCDE - tomado de The Economist

Es claro que el acceso a internet de banda ancha afecta grandemente el potencial del e-learning, pues limita la calidad de los cursos multimedia, las aulas virtuales y en general la calidad de la experiencia del usuario (estudiante).  Es también evidente que los siete millones y medio de usuarios con acceso a internet de banda ancha en México en sus hogares están concentrados en los estratos socio-económicos más altos. Esta “brecha digital” entre quienes tienen acceso a ésta tecnología y quienes no tienen acceso se refleja en mejores oportunidades de educación y capacitación, que a su vez amplían la brecha socio-económica.

Preparación para pandemias

Si algo mostró la reciente emergencia sanitaria por el nuevo virus de influenza A/H1N1 es lo poco preparados que estaban la mayoría de los gobiernos y empresas. Cientos de miles de trabajadores dejaron de laborar por el paro obligatorio decretado por el gobierno Federal de México del primero al cinco de mayo, aunque existe la tecnología y los medios para que continuaran trabajando desde sus casas, o aprovecharan el tiempo para capacitarse.

Por suerte, la epidemia ha resultado ser, aparentemente, menos virulenta y mortal de lo que se temía. Pero, ha pensado usted ¿Qué haría si un número significativo de sus empleados se hubiera enfermado o, peor aún, hubiera muerto?  ¿Qué habilidades se perderían? ¿Qué hubiera pasado si el gobierno hubiera decretado que ninguna empresa abriera por un período más prolongado de tiempo? ¿Habría alguien más en su organización que pudiera llevar a cabo las tareas que hacían las personas que ahora no están disponibles? ¿Cómo puede prepararse para la siguiente vez que algo como esto ocurra? (Lo cual no necesariamente sería otra epidemia; también podría ser otro tipo de desastre: terremotos, huracanes, guerras, actos terroristas, etc.).

Es evidente que es necesario llevar a cabo una planeación para estar preparado en caso de un desastre (“disaster preparedness”), tener documentados los procesos a seguir, llevar a cabo simulacros, y entrenar a la gente cuando se requiera.

Hay herramientas de software que son ciertamente útiles para llevar a cabo este tipo de planeación; entre ellas herramientas de gestión de competencias como WebMentor Skills.

El proceso de planeación debe iniciarse por saber con qué competencias, habilidades y destrezas cuenta su fuerza labora; es decir, un inventario individual de habilidades como se muestra abajo.

El siguiente paso es determinar qué habilidades organizacionales se perderían si ciertos individuos claves no pueden trabajar por aislamiento, pérdida de infraestructura, enfermedad o muerte, para posteriormente buscar esas habilidades entre otro personal de la organización, como se ejemplifica abajo con la herramienta WebMentor Skills de Avilar Technologies.

El uso correcto de esta metodología y de herramientas como WebMentor Skills, permitirían que una organización esté preparada para un desastre, teniendo planes para migrar funciones de ciertas ciudades o países a otros, o desarrollando personal cuando encuentre que ciertas competencias claves para la organización están concentradas en uno o muy pocos individuos en una sola localidad geográfica.

¿Está su organización preparada para el próximo desastre?

Uso de e-learning durante la contingencia de influenza en México – una experiencia personal

Sin sonar alarmista, lo cierto es que en estos días vivimos momentos difíciles en la educación en nuestro país. Debido al brote de influenza, se han suspendido las clases en todos los niveles en todo el país. Los centros educativos han cerrado sus puertas, por órdenes del gobierno federal, como medida de precautoria para evitar la propagación del virus.

Hay cierta incertidumbre, ¿Cuándo vamos a volver?, ¿Se va a recorrer el calendario escolar? ¿Y los exámenes que teníamos?, como educadores ¿Qué podemos hacer?

Independientemente de las decisiones que se sigan tomando, el e-learning o la educación a distancia es un buen camino de solución en esta realidad que sorpresivamente nos está tocando vivir. Se pueden hacer muchas cosas; quisiera contar en este espacio lo que he estado haciendo personalmente.

Las clases que son totalmente a distancia, como la que imparto a nivel bachillerato con Dokeos, no sufrieron ningún cambio. En esa clase pongo en la plataforma el material que tienen que revisar los alumnos junto con las actividades y se abre el chat todos los lunes para que, durante una hora, realicen las preguntas sobre los materiales, y pueda yo como maestro dar una retroalimentación general. Este lunes 27 de mayo los alumnos de bachillerato no tuvieron que ir a su salón de clases, pero creyeron que eran vacaciones y muchos no se conectaron. Les expliqué que una de las ventajas del e-learning es que podían seguir estudiando desde sus casas a pesar de que su colegio estaba cerrado, y como pensaban que eran vacaciones a varios no les gustó. Les mandé un correo a los alumnos que están tomando la materia, y todo sigue como normalmente llevamos la clase.

A nivel universidad, las clases que doy son totalmente presenciales, y utilizo la plataforma Moodle como complemento y recurso didáctico. Durante el semestre los alumnos han participado en foros de discusión, subido tareas, y consultado material que les ayuda en su formación. Debido a la medida de suspender clases, y la cercanía de los exámenes finales, coloqué una serie de materiales que los alumnos tienen que consultar y preparar de manera que independientemente de la fecha de regreso de clases, ellos tienen que realizar y entregar. La evaluación final consiste en un trabajo, que pueden empezar a realizar desde ahora y en la comodidad (y seguridad) de sus casas.

Un maestro amigo mío que utiliza la misma plataforma Moodle, hizo lo mismo con sus alumnos. Les había encargado un trabajo de investigación, en el cual tenían que ir a diferentes universidades y entrevistarse con algún investigador. Por mail les comunicó que la actividad había cambiado, que revisaran en la plataforma los detalles de la nueva actividad. Ahora la entrevista podía ser a distancia, por mail, o por teléfono. Puso una serie de documentos, y les pidió que estuvieran pendientes de la plataforma. Así las clases siguen, e independientemente de los acontecimientos en nuestro país, los alumnos siguen estudiando.

Quizá muchos piensan que son vacaciones obligatorias, pero no debemos de parar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Como estas historias, varias instituciones han hecho esfuerzos por continuar con sus clases. Quizá no de manera institucional, o más bien a título personal, como los ejemplos que acabo de mostrar, pero e-learning en esta situación, es una buena solución.

Existen muchos motivos para utilizar el e-learning, válidos todos ellos. Una contingencia como la que estamos viviendo es uno de ellos.

Si tienes algún comentario o pregunta, adelante, no dudes en hacerla.