La actual pandemia de influenza (gripa) porcina ha causado que en la República Mexicana se cierren todas las instituciones educativas, desde guarderías infantiles hasta universidades, pasando por escuelas de educación básica, media y media superior, durante diez días (por lo pronto). Es decir, actualmente casi treinta y cuatro millones de estudiantes están en sus casas sin asistir a clases. Otros países han sido afectados, pero ninguno al grado de México. Sin embargo, desde hace años, empezando con el SIDA, siguiendo con el Ébola y más recientemente con el SARS y la influenza aviar, se ha venido especulando sobre la posibilidad de que este tipo de eventos se extiendan a varios países del mundo simultáneamente.
La pérdida de productividad y el impacto económico es enorme. No sólo hay millones de estudiantes sin ir a clases, sino también millones de trabajadores no están laborando, desde profesores hasta personal de cines, teatros y otros espectáculos que se han suspendido temporalmente.
Sin embargo, esta pérdida de productividad no tiene por qué ser tan grave, ya que existen númerosas herramientas de e-learning que permitirían disminuir el impacto y permitir que la gente siga estudiando desde sus casas. Estas herramientas se pueden clasificar en:
- Aulas Virtuales, como Amvonet Virtual Classroom o Adobe Acrobat Connect Pro. Estas herramientas permiten que un profesor de su clase, mientras sus alumnos lo ven, escuchan, ven su presentación y pueden hacer preguntas e interactuar con el profesor y con sus compañeros, todo a través de Internet.

- Plataformas (sistemas de gestión del aprendizaje) con un enfoque colaborativo (constructivismo), tales como Moodle y similares. Aquí los alumnos pueden ver las tareas y trabajos que su maestro les deja, así como material de lectura e interactuar en foros de discusión y otras herramientas colaborativas.
- Plataformas (sistemas de gestión del aprendizaje) con un enfoque autodidacta. Esto es el e-learning tradicional: se generan contenidos (cursos) que el alumno puede ver. Usando herramientas como Articulate un profesor puede grabar su voz y mostrar sus láminas PowerPoint, e incluso incorporar encuestas, ejercicios y exámenes en el mismo curso en línea, y luego subirlo a una plataforma (LMS) que registre qué alumnos entraron, cuándo y cuánto tiempo, etc.
Estos sistemas permitirían que estudiantes sigan tomando clases, profesores sigan impartiéndolas, o trabajadores que tengan que permanecer en sus casas utilicen el tiempo productivamente recibiendo capacitación.
¿Estaba su institución preparada para una pandemia?
