El constructivismo es un modelo educativo que concibe al ser humano como responsable de su propio proceso de aprendizaje. De acuerdo a este modelo, el alumno es racional, activo, y no recibe sólo información, sino que por medio de diferentes elementos del entorno educativo (maestro, compañeros, recursos didácticos), procesa y reacomoda conocimientos previos e integra nuevos. Es el estudiante quien construye el conocimiento y nada, ni nadie lo puede sustituir en esta tarea.
Pero como en todo proceso de construcción, se requiere de un plan, y un proceso bien definido. La elaboración ocurre sobre la base de lo posible y ofrece o constituye a su vez, un campo de posibilidades para la construcción previa en los hechos. Partiendo de esto se eligen materiales que sean pertinentes, adecuados y acordes para lo que se quiere construir. Como hemos dicho se requiere que alguien construya, y un experto que vigile todo el proceso.
Cuando hablamos de materiales, hablamos de todo un universo de recursos, en esta ocasión me voy a enfocar en los foros de discusión.
Los foros como tales no surgen con Internet. Tienen un origen muy antiguo, muy ligado a las sociedades organizadas. En general viene a ser un espacio para discutir asuntos de interés para un auditorio, que puede intervenir en la discusión. Esta discusión usualmente es realizada por medio de especialistas en la materia, y suele haber un moderador que dirige y mantiene un ambiente de discusión basado en el respeto.
Los foros de discusión en Internet intentan seguir esa misma dinámica. Así, de esta manera, los foros pueden convertirse en una herramienta muy poderosa para poner en práctica el constructivismo.
Recordemos que los foros de debate como también son conocidos, permiten descubrir quién hizo la primer intervención y sus respuestas, quién contestó y qué argumentos utilizó. Si bien la argumentación se realiza de manera asíncrona, al momento de leer se tiene la sensación de presenciar un debate en tiempo real.
Los foros pueden funcionar como estrategias para el desarrollo del pensamiento crítico. Esto debido a que se tienen que desarrollar diferentes habilidades para participar en ellos, como seguir los procesos de discusión de las intervenciones, tratar de descifrar por qué fue dicha una aportación, valorar y sopesar opiniones, y uno muy importante: la capacidad de sintetizar las propias ideas y ponerlas por escrito.
Al ser un espacio virtual se liberan ciertos pretextos, que utilizan los estudiantes para no participar en las discusiones. Aquellos que regularmente son más introvertidos se animan a participar en las discusiones, y poco a poco se empiezan a romper esquemas mentales.
Tenemos el material: un foro y un tema a discutir; tenemos una serie de expertos en el tema: los alumnos que se han preparado para participar; pero no olvidemos que necesitamos un moderador. En nuestro caso, el maestro, que propone el tema y va llevando la discusión, de manera que las ideas puedan ser debatidas en un ambiente cordial y profundo.
Se procuran las ideas más profundas y ordenadas. Y sobre todo, como ya decíamos, se empieza a trabajar en la habilidad de comunicación escrita. Es el alumno el que va fabricando, hilando, sintetizando ideas, para al final construir su propio conocimiento.
Pues bien, tenemos un recurso más a trabajar con nuestros alumnos, quizá nos dé un poco de temor porque no estamos al frente de una clase tradicional, pero no olvidemos que los alumnos los que van construyendo sus propias ideas y ellos son los principales responsables de sus procesos de aprendizaje.